La Maqueta de la Basílica de Santa Teresa

Maqueta de la Basílica de Santa Teresa de Jesús
Alba de Tormes (Salamanca)

Construida entre 1952 y 1959 y definida en la prensa de la época como una “oración de madera”, la Maqueta de la Basílica de Santa Teresa en Alba de Tormes es una obra de artesanía que cuenta con alrededor de 40.000 piezas. Jerónimo tardó en hacerla ocho años, robando tiempo al ocio y siempre fuera de su horario de trabajo. Su idea siempre ha sido “hacer con las manos lo que otros hacen con las palabras”.

El proyecto no es fruto de ningún tipo de encargo: surge por iniciativa propia, desde la generosidad a su pueblo, con el fin de promocionar las obras de la basílica, estancadas desde los años 20. Primero comienza su obra en secreto, midiendo con cuerdas la planta real del templo y sacando bocetos a partir de pequeñas ilustraciones, por lo que el resultado tiene algunas diferencias con el proyecto original del arquitecto Repullés y Vargas.

A medida que la maqueta va cobrando forma, numerosos visitantes se interesan por el proyecto y visitan a Jerónimo en su taller, entre ellos el obispo de La Plata (que es quien donó los bancos de la iglesia de las Madres). La maqueta es tan detallada y refinada que Jerónimo se ve obligado a fabricar sus propias herramientas, haciendo incluso gubias a partir de agujas de jeringuilla. Su toque personal, contradiciendo el proyecto original decimonónico es tallar la imagen de Santa Teresa con el brazo en alto, pidiendo ayuda para la terminación del templo. Cuando la maqueta es terminada, se expone en el ayuntamiento y se forman grandes colas de albenses para verla, incluso algunos enfermos son llevados hasta la exposición.

Actualmente la maqueta se expone en la iglesia de San Juan, cedida temporalmente por su autor, y es una de las obras que más llama la atención de los visitantes, no ya como reclamo sino por su propio valor artístico.

La maqueta de la Basílica de Santa Teresa es la obra de un solo hombre, realizada no desde el exhibicionismo o el “récord”, sino desde el profundo amor a su pueblo y a Santa Teresa de Jesús, con un sentido práctico: llevar a cabo de forma artística la máxima “una imagen vale más de mil palabras” y remover así la conciencia de los peregrinos y personalidades para terminar el templo que comenzó el Padre Cámara.

.

[Haga click en las imágenes de la izquierda]